¿Estamos preparados para llegar a Bisabuelos?

Día de los abuelos

En el mundo occidental actual las expectativas de vida se han incrementado considerablemente por lo que nuestra generación, los nacidos en torno a los años 60, vivimos no sólo con el temor de enfrentarnos a la muerte sino también a la difícil y cada vez más larga etapa de la vida que supone la senectud.

Cuando observamos detenidamente nuestro entorno vemos a personas consideradas ancianas y a veces sus miradas perdidas nos hacen preguntarnos ¿qué estarán pensando?, si se sentirán solas, asustadas, tristes o perdidas.

Otros probablemente ni siquiera lo harán, buscarán la causa de esas miradas que consideran vacías en la edad, la vejez, y las justificarán con el hecho de que ya son “abuelos o abuelas” y ya no tienen edad para divertirse ni para amar sino para cuidar a sus nietos si los tienes y en algunos casos incluso les inculparán por su soledad, por no haber formado una familia, por no haber tenido descendencia.

Por ello, desde estas líneas os invito a que hagáis un paréntesis para darnos cuenta de que esas personas son valiosas, han vivido la mayor parte de su vida y gozan de una inigualable experiencia, han pasado por cambios y avances socioculturales, tecnológicos, políticos y sobre todo vivencias personales tan bruscas que ni ellos mismos muchas veces son conscientes de haberlas tenido.

Sin embargo, en ocasiones se muestran bloqueados y no saben expresar ni tomar la iniciativa, aunque quieran seguir aprendiendo y viviendo nuevas experiencias.

Quizás sus inquietudes se resuman en la hermosa y bella tarea de ser abuelos y abuelas, de pasar tiempo de calidad con sus nietos, pero ejerciendo como tales no como padres o madres y la responsabilidad enorme que ello conlleva.

Todos ellos mujeres y hombres, arrastran su historia. Quizás algunos no pudieron dispensar una atención plena a sus hijos o quizás no pudieron ser padres. Pero todos y cada uno de ellos son dadores de vivencias.

No os perdáis su historia contada en primera persona, nosotros llegaremos a ejercer no sólo de abuelos sino con toda seguridad de bisabuelas o bisabuelos, tengas descendencia o no.

¿Quieres estar preparado?

En el acelerado día a día que vivimos no nos queda prácticamente tiempo para nada, mucho menos para prepararnos para la vejez o para lo único cierto de nuestra existencia: la muerte. No dedicamos tiempo para reflexionar y pensar que un día todos pasaremos por esa experiencia bien en nosotros mismos o bien por la marcha de alguno de nuestros seres queridos.

Para estar preparados y tener una existencia más plena existen métodos y técnicas de acompañamiento y entrenamiento que te ayudarán a expresar sentimientos y emociones, a encontrar salidas y a dar respuestas a tus preguntas, sensaciones y preocupaciones diarias.

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